jueves, 9 de diciembre de 2010

Debí haber matado a Santa Clos

Mientras el chiquillo y yo paseábamos por la plaza...

-Amor, ¿y ya pensaste qué le vas a pedir al niño dios, y qué vas a querer de navidad, qué quieres que te regale yo?

-Pues mira, tú puedes regalarme la camiseta del Bayern Munich (Ahí nomás), y al niño Dios, además de las Vacaciones a la Playa (Conversación de hace dos semanas: Mamá, ¿Cómo le hago para pedirle al niño dios unas vacaciones en la playa?) le voy a pedir un Wii

Claro que yo sentí como que me daba el vahido y me faltab el aire. ¡Yo tenía un hijo modesto!

-¿ Y no te parece que eso es mucho?

-¿Te parece que es mucho?

-Pues si, del Wii deben ser al menos unos cinco mil pesos.

-Mamá, son tres mil novecientos noventa y nueve, y trae un juego.

-Ah, perdón, tres mil novecientos noventa y nueve...de todas maneras me parece que es caro

-¿Y a ti que te importa si tú no lo vas a pagar?

Ya sabía yo que debí haber roto sus ilusiones antes de que llegara esta navidad, ya lo había yo decidido desde acá (Píquele pa conocer la tragedia 2009),  pero ahí estoy de mensa haciéndoles, caso. Que inocencia ni que la chingada ¿Y mi economía?

Todavía le puedo decir ¿no?

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